Conectando con el Camino

Camino de Santiago

Llegar a Puente la Reina (Navarra) y cruzar el puente justo donde acabamos la última etapa del Camino el año pasado me evocaba a una multitud de recuerdos de los días con los que hice el Camino de Santiago junto a mi hijo Andreu. ¡Una experiencia que recomiendo a cualquier madre!  Vuelvo a leer mi post “Se hace camino al andar” y recuerdo todos esos momentos de conversación sobre sus inquietudes, ese orgullo de decir que estas haciendo el Camino con tu hijo y todas las risas, complicidades y silencios que nos brindó el Camino.

Este año volví a Puente la Reina con dos personas del equipo de Affinity, Marta y Geno. Nos faltó María y la echamos de menos.

Teresa Niubó Camino de SantiagoEmpezamos camino hacia Estella con mucho calor y seguimos hacia Los Arcos, Logroño y Nájera.

Fueron unos días de muchos silencios en largas etapas caminando por unos paisajes preciosos. Muchas risas por las diversas situaciones cómicas en las que nos encontramos y la sensación de dormir a conciencia, sin que nada te perturbe.

Conexión con otros peregrinos que acabas de conocer, como Rosemary de San Francisco o como Titti de Estocolmo. O con personas locales con ganas de ayudarte como Elisa en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Villatuerta. O como Pablito en Azqueta, que nos regaló una de sus varas de avellano. O María, la hija de Felisa, que nos esperaba para sellar la credencial justo antes de entrar en Logroño. No nos olvidaremos de la pareja de franceses que nos hizo reír a carcajadas en Los Arcos.

Acabamos la última etapa lloviendo. La verdad, me apetecía hacer alguna etapa del Camino lloviendo. Amenazaba tormenta, por todas partes aparecía el símbolo del relámpago, y mirásemos a la hora que mirásemos nuestro móvil nos aseguraba nubes oscuras, truenos y mal tiempo. No fue tan grave como parecía. Llegamos a Nájera y nos tomamos unos huevos fritos con chorizo. ¡Una gloria!

Este año volveré al Camino. En septiembre me espera Nájera para llegar hasta Burgos junto a mi hermana Francis. ¡Buen Camino! 

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